lunes, 21 de mayo de 2018

Estilos de Comunicación del Directivo Empresarial


Estilos de Comunicación del Directivo Empresarial

BY: FIDEE #comunicacion #liderazgo #estilos de comunicación #climalaboral

Cada directivo tiene su propio estilo de comunicación. Unos son más directivos, otros más permisivos, otros son más democráticos. Unos dan prioridad al cumplimiento de objetivos, otros priorizan las relaciones interpersonales, otros influyen en la generación de un buen clima laboral, en alcanzar metas y el éxito empresarial e incluso en el desarrollo de una cultura empresarial que toquen todos los niveles empresariales.
El estilo comunicativo de las personas depende de muchos factores: de la personalidad, de las experiencias emocionales previas, de la forma de afrontar el conflicto…; pero, aunque tenga una tendencia natural a comunicarse de una determinada manera, usted puede adaptar su forma de comunicarnos a las circunstancias comunicativas concretas que está viviendo, a los objetivos empresariales, a la personalidad de las personas con las que se comunica. Es decir, habrá momentos en los que sea posible desarrollar un estilo más permisivo; a veces tendrá que imponer un estilo más autoritario. A veces tendrá que dar más prioridad al cumplimiento de la tarea y en algunos momentos será necesario dejar a un lado el cumplimiento de objetivos para solucionar un problema de interacción entre colaboradores, y entonces estaremos dando prioridad a las relaciones personales.
Existen multitud de clasificaciones sobre los estilos de comunicación del director empresarial. En realidad, podríamos decir que existen tantos estilos como directivos. Pero ¿Cuál es el estilo de comunicación perfecto? ¿Qué estilo comunicativo garantiza el éxito? Ninguno. Ningún estilo comunicativo puede garantizar el éxito per-se. Pero sí es cierto que determinados estilos comunicativos favorecen el éxito empresarial y personal mientras que otros estilos los entorpecen.
El estilo comunicativo de un directivo depende de tres factores:
1. Expresión afectiva
El grado en que un director empresarial aporta apoyo y motivación a sus colaboradores. Un directivo tolerante o sensible tiende a elogiar los comportamientos de sus colaboradores, sonríe a menudo, estimula a los colaboradores y favorece que se establezca un vínculo de apego seguro que fomenta las habilidades sociales y de resolución de problemas, esto facilita la autoconfianza y el desarrollo de la autoestima.
2. Comunicación.
Si prioriza un estilo de comunicación asertivo, pasivo o agresivo. Si las interacciones son más o menos frecuentes. Si existe o no escucha activa en la mayoría de sus interacciones. Es el modelo relacional que establece con sus colaboradores, que tenderán a imitar, pues somos un modelo para ellos.
3. Grado de control y exigencia
Es necesario establecer reglamentos en las empresas. ¿Pero cómo establecemos la disciplina y la supervisión? ¿Qué grado de exigencia imponemos?
Un excesivo grado de control limita la libertad y también limita la autonomía de los colaboradores para hacer las cosas por sí mismos, fomentará el temor al fracaso, además de convertirse en una dirección centralizada.
Pero, si no hay control tampoco establecerá responsabilidades y metas. En un término medio, estará ayudando a sus colaboradores a asumir responsabilidades y alcanzaran metas, porque al no controlarles siempre les estaremos demostrando que confiamos en su capacidad y en su liderazgo.
Con base a estos tres factores se reflejan tres estilos comunicativos. No existen tipos puros, pero hay tendencia a acercarse a uno de estos tipos. Por eso es importante que conozca las consecuencias para cada uno de ellos.
Estilo autocrático en el directivo empresarial.
El director autoritario impone su opinión a través de numerosas normas que se cumplen desde la amenaza y el castigo. Tiene una disciplina severa e impositiva.
Este tipo de directivo es poco cordial. No suele premiar el buen desempeño, ya que se da por sentado. Pero sí castiga severamente los errores. No escuchan a sus colaboradores ni tienen en cuenta su opinión, sus preferencias ni su situación personal. A veces exigen por encima de las posibilidades reales de las personas.
Un estilo autoritario da lugar a colaboradores con baja autoestima y poca competencia social. Baja la creatividad y la responsabilidad depende del grado de vigilancia. Los colaboradores pueden mostrar sentimientos de frustración, culpa o incompetencia. Al inhibirse tienden al conformismo y a la sumisión. Al no trabajar su autonomía pueden necesitar la constante aprobación de su líder.
Estilo permisivo. Basado en la tolerancia. Laissez faire.
Un director permisivo tiende a ser cordial y sensible. Impone pocos límites y permite a sus colaboradores tomar decisiones para las que no están preparados. Son tolerantes con la expresión de impulsos negativos como la ira o la agresión.
Intentan evitar que los colaboradores muestren disgusto. A veces los directores permisivos obtienen buenos resultados, pero sólo cuando este estilo es fruto de colaboradores con alto nivel de madurez y control. En la mayoría de los casos se trata de directores que por inconsciencia evitan las molestias que supone imponer normas y rutinas.
Con este estilo de dirección hay que tener cuidado porque dificulta la adquisición de competencias sociales, el control de impulsos. Estos colaboradores encontrarán dificultades para esforzarse ya que no asocian esfuerzo y recompensa. Esto va a influir a la baja en su logro de metas.
Estilo democrático o asertivo. Centrado en el colaborador.
Se proporciona cordialidad y control al mismo tiempo. Da cierto grado de autonomía a sus colaboradores para permitirles ganar autonomía y responsabilidad. Socializa las normas a los colaboradores y explica por qué son necesarias, reconocen la individualidad y derechos de sus colaboradores, negocian a través del diálogo y toma decisiones conjuntas. Por eso suele considerarse que este es el estilo más positivo para el desarrollo personal y laboral.
Los colaboradores pueden expresar su opinión y son escuchados, pueden participar en algunas decisiones en función de sus competencias. En este estilo las relaciones están caracterizadas por el respeto mutuo, la cooperación y la responsabilidad recíproca.
Este estilo tiene como resultado en los colaboradores más confianza en sí mismos, más autonomía e independencia y mejor rendimiento para el logro de metas.
Una empresa dirigida por un director democrático desarrolla mejor su responsabilidad, pues saben las consecuencias de sus actos; desarrollan todas sus competencias y esto facilita sus interacciones; desarrollan actitudes de cooperación, de toma de decisiones y respeto por las reglas; se favorecen las habilidades de trabajo en equipo; desarrollan un autoconcepto realista y positivo, alta autoestima, confianza y afán de superación.
El estilo de comunicación del director se mueve en dos extremos: centrado en la tarea o centrado en las relaciones. Ambos extremos tienen consecuencias negativas.
En un estilo de comunicación centrado en las labores de los colaboradores, da tanta importancia al cumplimiento de objetivos que olvida las relaciones entre los participantes. Esto puede perjudicar el ambiente laboral cuando existe hostilidad o tensión que pueda afectar al equipo de trabajo cuando atraviesa una situación que le impide centrar su atención.
En un estilo centrado en las relaciones se priorizan las relaciones en perjuicio de la tarea a realizar. El director, temeroso de provocar malestar o perjudicar el buen clima laboral, evita penalizar los errores o evaluar rigurosamente. Puede lograr un clima laboral muy atractivo, pero sus colaboradores se desvían de las metas.
Un estilo de comunicación es adecuado cuando se adapta a la situación comunicativa, a la personalidad del director y a las necesidades de los colaboradores.
En determinados trabajos en equipo podemos desarrollar un estilo más democrático e incluso tendente al permisivo si los colaboradores han demostrado la suficiente madurez y responsabilidad. Cuando el tiempo apremia o los objetivos son difíciles, o bien cuando los colaboradores se alejan del cumplimiento de normas puede ser más adecuado tender hacia un estilo más autoritario, siempre teniendo en cuenta evitar los extremos.
Para mejorar tu estilo de comunicación, es importante:
·         Conocerse a usted mismo. Reconozca sus puntos fuertes y débiles en su forma de comunicarte.
·         Actúa con flexibilidad en función de la situación.
·         Conjuga intereses laborales y personales.
·         Ensaya nuevos estilos en función de las distintas situaciones.
·         Atrévase a salir de su zona de confort y practique a través de nuevas formas de trabajar.
 Documento adaptado por fidee: Fuente Estilos de comunicación docente, autor desconocido.

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